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| GLOBALIZACION |
Software libre:
la libertad entre "escape" o "enter"
Gonzalo Gutiérrez
El próximo viernes 28 de
agosto se celebrará el Día Mundial del Software Libre, un evento organizado
por la Free and Open Source Software (FOSS) donde participan diversas
fundaciones que desarrollan y promocionan el llamado software libre.
En palabras de sus propios
impulsores, el software libre apunta a que el usuario tenga la posibilidad de
ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software. Esto se
sintetiza en cuatro libertades: la libertad “cero” es poder utilizar con
cualquier propósito el programa; le siguen la libertad de estudiar cómo
funciona el programa y adaptarlo a las necesidades del usuario (libertad 1), la
libre distribución de copias (libertad 2) y la posibilidad de mejorar el
programa y hacer público esos resultados de modo que estén disponibles a todo
el mundo (libertad 3).
La difusión que está teniendo
este movimiento a nivel mundial y la creciente fortaleza que van adquiriendo los
programas de código abierto constituyen un serio motivo de preocupación para
los monopolios del llamado “software propietario”. Esa preocupación se
traduce en amenazas de juicios, desinformación y presiones por parte de los
monopolios en una batalla entre el bolsillo y la razón, similar a las que también
se desarrollan en otros ámbitos, y de la cual no se han mantenido al margen los
gobiernos de países centrales. Los casos más conocidos involucran la batalla
de Microsoft de Bill Gates contra las empresas y gobiernos que se pasan a Linux
como sistema operativo. Este último es un programa de código abierto que ya
tiene un porcentaje significativo de usuarios y aparece como una competencia
comercial seria.
Es que ya los programas de código
abierto han adquirido la mayoría de edad y compiten en todos los planos con los
productos de las corporaciones de software. No solo en cuanto a estabilidad,
flexibilidad, prestaciones y disponibilidad de actualizaciones sino incluso en
soporte se han visto notoriamente superados respecto a los tiempos en que estos
programas eran desarrollados por programadores individuales en sus escasos ratos
libres. Hoy en día se dispone de aplicaciones que son desarrolladas
colectivamente por cientos de programadores de lugares distantes, muchos de
ellos participando de forma anónima.
Pero la gran ventaja de este
movimiento no reside únicamente en la calidad de las aplicaciones que pueda
desarrollar, sino muy especialmente en su cuestionamiento a la propiedad privada
del conocimiento. Para ellos ese saber debe ser público, y entonces el código
fuente de los programas de software libre está disponible a quien quiera verlo
e incluso modificarlo. En las aplicaciones de software propietario, por el
contrario, el código fuente no es visible al usuario quien, en última
instancia, no sabe realmente qué está haciendo la aplicación que está
ejecutando.
La importancia que esto reviste
no es casual y prueba de ello es que a este punto se aferran las corporaciones
de software en su lucha por mantener sus intereses, coincidiendo con el gobierno
de Estados Unidos, ya que ambos ven en esa transparencia de información una
potencial “amenaza a la seguridad nacional”.
Los alcances del movimiento por el software libre han sido exagerados por sus propios impulsores, asignándose a veces objetivos más ambiciosos que los que debieran ser. La batalla por un software libre no es una batalla contra todo el sistema, sino una lucha contra los monopolios del software propietario. Es un esfuerzo importante, ya que esa apropiación privada tiene muchas consecuencias negativas. Pero a no engañarse: un mundo con software libre puede ser tan desigual e injusto como el mundo en que estamos. Puede caerse en pequeñas opciones, como elegir “enter” o “escape” en su teclado de la computadora. Un cambio más profundo, que apunte a las procesos por los cuales se privatiza el saber y se expanden las reglas de propiedad intelectual invadiendo las legislaciones nacionales y los tratados internacionales, requiere de luchas en esos otros campos. Por lo tanto otras tareas, otros esfuerzos siguen siendo necesarios.
Más información sobre el Día del Software Libre: http://www.softwarefreedomday.org
G. Gutiérrez es coordinador de difusión y comunicación en D3E (Desarrollo, Economía, Ecología, Equidad América Latina). Publicado el 24 agosto 2004. Se permite la reproducción siempre que se cite la fuente.