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| ENTREVISTAS |
EL CAMINO DE UN PAIS NO SE DECIDE EN WASHINGTON
Joseph E. Stiglitz, premio Nóbel 2002
El hecho de que usted, favorable a la intervención estatal en
la economía, haya ganado un premio Nobel, ¿significa que el paradigma económico está
cambiando?
Sí, eso creo. El paradigma que prevaleció durante 200 años fue la mano
invisible del mercado, que llevaría a un producto eficiente. En los últimos 50 años se
reconoció que en muchas circunstancias la intervención del Estado era necesaria para
controlar algunos hechos, como la polución, que estaban destruyendo el medio ambiente.
Hace 30 años, con Michael Spence, observamos que en los mercados existe información
asimétrica o mercados incompletos, lo que significa que no siempre los mercados dan como
resultado un producto eficiente. Hay un principio que lleva al gobierno a mejorar la
eficiencia de los recursos. Antes todos creían que los mercados eran eficientes y no se
necesitaba el Estado; sin importar cuán bueno era el gobierno, no podía mejorar el
mercado, porque éste era perfecto. El nuevo paradigma dice que esto no es verdad, hay
informacion imperfecta, lo sabemos bien a través de los periodistas.
Joseph E. Stiglitz - 58 años, casado. Profesor de la Universidad de Columbia, en Nueva York, y director de un proyecto titulado Initiative for Policy Dialogue. Entre 1993 y 1997 fue jefe de los asesores económicos del ex presidente estadounidense Bill Clinton, y entre 1997 y 2000 ejerció como economista jefe del Banco Mundial. El 10 de octubre de 2001 recibió el Premio Nobel de Economía por "sus análisis de los mercados con información asimétrica", según la Academia Sueca de Ciencias. Otros artículos de Stiglitz:
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¿Cuáles son los pasos que la economía
argentina debe tomar para solucionar su crisis? La economía argentina está en una posición difícil desde 1995, luego de la crisis del tequila. La tasa de desempleo está llegando ahora a 20%, y en cualquier sistema económico que tenga tanta gente sin empleo e incluso más gente con subempleo hay algo que anda mal. Es dificil entender las dimensiones del problema, ha habido un fuerte crecimiento de la informalidad, problemas con las instituciones. Argentina ha enfrentado difíciles problemas externos: los capitales internacionales pueden decidir que no quieren prestar, aumentan las tasas, se vuelve imposible repagarles, la confianza baja, y se forma un círculo vicioso del que es difícil salir. Además, hay un problema de pesimismo irracional. Creo que los pasos que el gobierno está comenzando a dar para reestructurar la deuda son necesarios. Pero casi no hay ejemplos en la historia de que un país sea restaurado en base a recesión y depresión. ¿Pero
lo que hizo el gobierno es suficiente? |
¿Entonces qué se necesita hacer?
Ahí es donde el problema se vuelve difícil. La convertibilidad ha contribuido a los
problemas del país, no sólo porque afecta adversamente el comercio, sino porque pone un
chaleco de fuerza al gobierno en la política fiscal. Pero pasar de un sistema cambiario a
otro genera perturbaciones difíciles de manejar. Hubiera sido una buena solucion hace un
tiempo pero no hoy. Pero hay alternativas. Yo pensaría en la forma de desarrollar
políticas fiscales que habiliten el crédito a las empresas y les permitan crecer. Hay
varias formas de hacer esto.
El FMI fue fundado luego de la segunda guerra mundial para que cuando los países se
enfrentaran a una etapa de fuerte recesión, este organismo les diera asistencia para
contribuir a una política fiscal expansiva. Esa sería la mejor forma de resolver los
problemas. Pero si el FMI se niega a hacer lo que debería hacer, por lo que fue fundado,
vamos a tener que pensar en otras alternativas.
Uruguay es un país pequeño, con una economía basada en la
agricultura, entre dos grandes países con diferentes regímenes económicos. ¿Qué debe
hacer para lograr un crecimiento sostenido y generar empleo?
El tamaño del país no es tan importante como la forma de manejar el sistema de tipo de
cambio. Además, no importa ser un país pequeño si se tiene acceso a mercados más
grandes. Al mismo tiempo, por ser un país pequeño se pueden diseñar políticas para las
particularidades del país. Por ejemplo, Brasil debe diseñar políticas que afectan al
mismo tiempo zonas con realidades muy diferentes. Creo que esta es una importante ventaja
comparativa de Uruguay respecto a sus países vecinos, ya que se pueden diseñar
políticas a medida. Y además se tiene acceso a mercados baratos. El gobierno debe tratar
de incentivar los sectores que considere que tienen ventajas competitivas y tratar de
remover aquellos impedimentos al crecimiento, como ha sucedido en otros países, como los
altos precios de la electricidad, los cargos de teléfono, etc.
¿Cuáles son los aciertos y los errores del Fondo Monetario
Internacional?
Creo que no se va a un país y se le dice qué es lo que tiene que hacer. Los temas se
deben discutir, evaluar las alternativas y los riesgos, dar información, fomentar la
discusión abierta. La condicionalidad es un desacierto y la discusión democrática es un
acierto.
En segundo lugar, creo que la política basada en un mercado libre es una mala forma de
comenzar. Los mercados son importantes, pero no solucionan los problemas por sí mismos.
No hay una receta, cada país tiene que encontrar su camino por su cuenta, el camino no se
decide en Washington.
La tercera cosa es que mi mayor preocupación es cómo promover el crecimiento y reducir
la desigualdad y la pobreza. La estabilidad es importante, pero no resuelve los problemas.
Hay que crear trabajo, crear empresas, y esto no se puede dar sin un buen ambiente
económico. En los países en desarrollo no hay buen ambiente. Hay que tener una visión
más pragmática, reconociendo que hacer las cosas bien toma tiempo, discusión
democrática y consenso, y eso es lo más dificil de lograr.
¿Cuáles son los aciertos y los errores del Banco Mundial?
El Banco Mundial ha hecho un progreso muy grande en los últimos cinco o seis años en
estas áreas. Está focalizándose en la pobreza, las instituciones y la corrupción. Una
institución no cambia de la noche a la mañana, pero al menos hay un comienzo de
reconocimiento de estas discusiones. Además, está reconociendo que a algunos temas
económicos sólo se pueden aproximar a través de la discusión, y que no sólo se trata
de cumplir con el consenso de Washington de privatización y estabilidad, eso no es
suficiente para el crecimiento económico.
Entrevista de E.
Szarfman, publicada en El Observador, Montevideo 13 noviembre 2001.